En la zona metropolitana de Oaxaca de Juárez (22 municipios conurbados) se producen aproximadamente 1.000 ton. de basura por día (1.2kg/persona) que se depositan en el basurero municipal localizado en la zona oriente del Municipio de Villa de Zaachila. En la zona aledaña al basurero habitan, estudian y trabajan más de 17,500 personas.
La presencia del basurero genera importantes impactos en términos sociales, económicos y ambientales. Provee una fuente de empleo informal e ingresos a diversas familias cuyos integrantes se dedican a la pepena y venta de material reciclable. Igualmente, es fuente de conflictos sociales resultado de una baja presencia del estado y abandono institucional. Asimismo, la percepción social negativa sobre la basura y las personas que se dedican a recolectarla o reciclarla, genera estigma y discriminación hacia las y los pepenadores y sus familias.
En el Municipio de Zaachila, 76% de la población vive en pobreza, 25% en pobreza extrema y 20.7% de la población presenta carencia por acceso a la alimentación (CONEVAL, 2010). La zona cuenta con escaso transporte y servicios públicos de mala calidad y cobertura. En muchas áreas se carece de pavimentación, alumbrado público, agua potable, drenaje y seguridad.
Alrededor del basurero, SiKanda ha registrado cuatro principales formas de violencia: 1) la violencia de género y violencia sexual; 2) el acoso; 3) el castigo físico y psicológico; 4) la violencia externa: consecuencia de las bandas, situaciones de conflicto y peleas. La violencia se relaciona también con factores ambientales. En Zaachila, el deterioro relacionado con la presencia del basurero y la mala infraestructura de los planteles influye sobre el aprendizaje, la autoestima y las relaciones de las y los niños, niñas y jóvenes con su entorno. De acuerdo a diversos estudios, la relación entre condiciones materiales y ambientales de las escuelas y el desempeño y permanencia escolar es significativa, al igual que la apariencia estética del espacio escolar, que incluso puede llegar a ser más importante para el aprendizaje que las condiciones estructurales (INEE, 2016).
La Escuela Primaria Símbolos Patrios permite el acceso a la educación a más de 100 niños y niñas. La primaria se encuentra a tan solo unos pasos del basurero municipal, separados únicamente por una calle. A pesar de esto, sus docentes, madres y padres de familia y las y los estudiantes, son sumamente participativos en las actividades escolares. Gracias a ellos y ellas, y en colaboración con organizaciones como la Fundación de Apoyo a la Educación y SiKanda, la escuela cuenta ya con un centro de cómputo, una biblioteca escolar, un huerto, un sistema de captación de agua de lluvia ¡y muchos niños y niñas con ganas de aprender!